Wednesday, June 21, 2006

AERONAUTICS

En 2003 se ponía a la venta uno de los mejores debuts de los últimos tiempos, Masterplan lanzaban su disco homónimo con una formación de lujo donde destacan los ex Helloween Roland Grapow y Uli Kusch y el polifacético y fantástico cantante Jorn Lande. Han tardado dos años en sacar a la venta un nuevo trabajo, que se esperaba con ansia por un importante sector de los fans; tenían que superar su anterior trabajo, algo complicado, pero que no obstante y bajo la humilde opinión de un servidor, han conseguido. Aeronautics conserva la fuerza de Masterplan e incorpora elementos más progresivos y el peso de las ambientaciones es bastante mayor. En el análisis de los temas intentaré reflejar estas características lo mejor que pueda.

Crimson Rider: Comienza con una introducción ambienta, se escucha una sirena como las de un aviso de bomba que da paso a una introducción instrumental cañera y que invita al headbagging. Desde el principio podemos percibir una composición power-progresivo bastante buena. La melodía del tema es fácilmente reconocible y desde el mismo comienzo Jorn Lande nos hace una auténtica exhibición de cómo se canta. A la mitad del tema nos topamos con una parte instrumental bastante buena y un solo que vale su peso en oro. Este tema seria un single ideal, superando al tema que habría el disco anterior(Spirit Never Dies). La salida de la sección instrumental para dar nueva entrada a la voz es bastante efectista y el final del tema apoteósico.

Back For My Life: El tema comienza con una buena intro ambiental que da paso aun riff demoledor y a una melodía casi tétrica, que introducen un tema que a la entrada de la voz toma carácter de medio tiempo. Jorn Lande vuelve a estar enorme pero sería injusto no destacar la labor de Roland en este tema. Compositivamente nos encontramos con un tema de “fácil” llegada con un sonido a caballo entre el power y el progresivo con cierta influencia hard rockera, en especial en la voz de Jorn. Personalmente me parece una canción muy bien trabajada y un buen single del disco. Me gusta.

Wounds: Comienza desde el fondo, aumentando el volumen hasta que se escucha claramente una melodía que parece interesante. La voz de Lande entra esta vez con una tesitura diferente a las dos anteriores canciones, este tema tiene una melodía que resulta bastante pegadiza y un estribillo fácil de corear, no quedaría nada mal en un directo. Tanto Uli como Roland hacen un buen trabajo en sus instrumentos, pero Jorn Lande brilla con luz propia, este hombre es un privilegiado y lo exhibe a cada tema. Es importante tener en cuenta el solo de este tema, bastante bueno. En el apartado compositivo Wounds es un tema bien hecho, pero no creo que destaque especialmente, una buena canción sin más. Lo más destacado el solo y Jorn Lande, el tema acaba como empieza pero al revés, bajando el volumen hasta desaparecer, dando entrada al siguiente tema.

I’m Not Afraid: Como comienzo de este tema escuchamos unos arreglos interesantes que dan entrada a uno de mis riffs preferidos del disco. El tema comienza anunciando melodía y una prometedora composición. Nuevamente La voz de Jorn nos da una cálida bienvenida y no tardamos mucho en apreciar la enorme labor de Grapow y Kusch en este tema poseedor de uno de los estribillos más pegadizos del disco. Sin lugar a dudas este es un tema que estará presente en la inminente gira y un firme candidato como segundo single. Jorn nos frece en esta canción algunas notas realmente altas, al alcance de unos pocos elegidos, amen de hacer gala de un feeling impresionante. Pero no solo Lande exhibe sus cualidades en este tema, Uli y Roland cuajan en él su mejor interpretación en lo que va de disco. Compositivamente I’m Not Afraid es un tema hecho con elegancia y buen gusto, capaz de gustar a los fans del power, del hard rock melódico, del progresivo o del heavy más crudo, impresionante.

Headbangers Ballroom: Comienza con un riff que anuncia un tema mucho más oscuro y duro que su predecesor. En esta canción se percibe mejor la influencia progresiva del grupo, pero sin pasarse, es un tema accesible para todo el mundo y que cuenta con una buena interpretación general, pero sin que ninguno de los miembros destaque en especial sobre el resto. Jorn Lande se mantiene en su línea habitual y Roland y Uli hacen lo propio, al bajo se le nota ligeramente mas acertado que en los anteriores temas, pero por lo general pasa desapercibido en casi todo el disco. Buen trabajo de Uli en la batería en un tema que, personalmente, considero inferior a sus predecesores, pero que cuenta con una gran ambientación y un buen solo de guitarra y batería, tal vez le falle la producción, algo diferente con respecto a los anteriores temas.

After This War: En esta ocasión es la voz la que comienza el tema. A estas alturas es inútil tratar de negar que Jorn Lande esta llamado a ser el mejor vocalista del género y él no tiene inconvenientes en demostrarlo constantemente. After This War es un tema que suena bastante melancólico (al menos a mí me da esa sensación) y que cuenta con una buena composición y una parte instrumental interesante. Destacaría la notable influencia hard rockera en la voz de Jorn y el solo, de una factura considerable. Yo personalmente no apostaría por esta canción para un directo por la dificultad que presenta para que el publico lo coree.

Into The Arena: Es un tema que comienza directamente del anterior, aumentando considerablemente la velocidad y haciéndose mucho más directo y pegadizo. Into The Arena cuenta con un estribillo bastante interesante y con una fuerza importante que permite a Jorn ofrecernos sus cualidades infinitas y de paso nos permite disfrutar de unos Roland y Uli a un nivel increíble, como atestigua la parte instrumental. En lo que va de disco hemos podido observar que los teclados están teniendo un papel importante en el desarrollo del disco, algo que a mi parecer le hace ganar algún entero. Compositivamente Into The Arena es un tema bastante interesante y bien trabajado. Gran final.

Dark For The Dying: Comienza con una sección instrumental que se oscurece para dar paso a la voz, que parece salida del ciberespacio durante unos segundos, para recuperar todo su feeling y suavidad en un instante. Dark For The Dying se me antoja como un tema difícil de comentar, tiene variaciones en el ritmo y la melodía que le confieren un carácter progresivo bastante marcado, pero sin perder ese toque accesible que hace a los temas redondos. El solo es uno de mis preferidos del disco. Se trata de un tema más complicado de asimilar que la mayoría de sus predecesores y que me encantaría disfrutar en directo. Me gusta bastante.

Falling Sparrow: Se nos presenta un tema que de inicio anuncia ser bastante más rapido que el anterior donde disfrutamos de una buena ambientación y de la siempre buena guitarra de Roland. La melodía de Falling Sparrow es bastante pegadiza y su estribillo es fácil de recordar y corear lo que hacen de ella un claro candidato a single y a aparecer en los futuros set list. Jorn Lande vuelve a darnos un recital de cómo debe usarse al voz y nos deja estupefactos antes del comienzo de un buen solo que mejoran este tema, menos progresivo y más power que muchos de los del disco, con una llegada más asequible para un amplio sector de fans. Un tema muy entretenido.

Black In The Burn: Esta canción es punto y aparte. Se trata del tema más largo del disco con casi nueve minutos de duración. Jorn Lande se encarga de iniciarlo con unas líneas vocales excelentes que preceden la entrada de una instrumentación impresionante liderada por un apoteósico Uli Kusch. Black In The Burn es un tema que reúne en su composición lo mejor todas las influencias que pueden percibirse en el sonido de Masterplan, desde el power metal europeo al más puro estilo Helloween hasta Riot, pasando por Ark o Ayreon. Se trata de un tema accesible en su superficie, apostaría el cuello a que no faltará en los set list de la próxima gira, pero metiéndose en el tema observamos que su composición es probablemente la más complicada y trabajada que ha realizado Masterplan en sus dos discos. Nos encontramos con un tema que tras la apariencia de un estribillo pegadizo y fácil de corear hace alarde de una instrumentación que no deja de cambiar el ritmo o hacer ligeras modificaciones en la melodía. Por si todo esto fuera poco Roland Grapow se encarga de darnos en las narices con el mejor solo que ha hecho desde que dejó Helloween, un solo que en el apartado técnico bien lo podría haber firmado Yngwie Malmsteen, pero con una cantidad de feeling superior a la del guitar hero. La voz de Lande suena unos instantes sobre unas líneas de teclado y unas baquetazos de la batería a los que se suman guitarra y bajo para continuar un tema que, casi sin que nos diéramos cuenta ha cambiado completamente desde su comienzo y cuando pensábamos que esto no podía ir a más, Roland nos ofrece un nuevo solo de una calidad similar al anterior, seguido de una exhibición de lo que Uli es capaz de hacer con su batería. Todo esto aderezado con unos arreglos y una producción sobresaliente, ¿puede pedirse algo más? Pues sí, porque aún no salimos de nuestro asombro cuando a Jorn Lande le apetece volver a lucirse y nos regala algunas de sus características líneas vocales en el ultimo estribillo y en el final del tema, que desaparece poco a poco, dejándolos completamente boquiabiertos sin saber realmente lo que ha pasado. Excelente.

En definitiva, Aeronautics es un disco llamado a convertirse en un clásico con el tiempo y es un firme candidato a disputar el honor de mejor disco del año, pese a la cantidad de lanzamientos que quedan aún por venir. Si os gustan las composiciones accesibles pero bien estudiadas y con buen gusta, Aeronautics es el disco perfecto.

COON

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